La periodista norteamericana Emily Gould, quien ganó fama por escribir en el malicioso y extra popular blog Gawker, publicó una profunda crónica para el New York Times sobre su tiempo como cronista de ese sitio y su compulsión a bloguear acerca de su vida personal.
Se trata de un interesantísimo relato sobre lo complejo que resulta manejar una relación con un blog en el que Gould analiza la ilusión de comunidad que se crea en el grupo de personas que leen un sitio, lo constructivos y destructivos que pueden resultar los comentarios, y la urgencia que se genera cuando uno se deja llevar por la compulsión.
“El deseo de bloguear es complicado, se sitúa entre la inspiración y la compulsión. Puede sentirse incluso como un impulso biológico. Ves algo o se te ocurre una idea y tenés que compartirla con internet lo antes posible. Lo que yo no entendía es que esas ideas y esa urgencia (y el sentido de importancia que me hacía pensar que cualquiera iba a estar interesado en escuchar lo que estaba pasando en mi cabeza) podían desaparecer”.
“Por un año, me había estado levantando a las 7, con pensamientos rondando en mi cabeza, ansiosa de escaparme. Escribía constantemente, respondiendo a las noticias del día en tiempo real, bajo perpetua presión por condensar todo lo que pensaba y leía en algo que los lectores pudieran consumir. Ahora estaba quemada y sin dirección, sin audiencia, había salido de la conversación. [...] No leía el Times ni la revista New York, ¿cuál era el punto? No me conectaba en programas de mensajería instantánea. Me quedaba en blanco al intentar escribir. Mi abuelo murió y ni siquiera pude escribir un párrafo para leer en su funeral”.
Todo el artículo en el link de abajo. Realmente muy interesante para leer y reflexionar.
::Exposed, Emily Gould en el New York Times

