
De las numerosas etiquetas de zapatos que han aparecido en los últimos años en la ciudad (como Lucila Iotti, Josefina Ferroni y Luz Príncipe, por nombrar algunas), Huija es quizá la más alternativa, alejándose un poco de la apuesta al zapato de lujo para ofrecer un producto con actitud y frescura.
Uno de sus hits más buscados es justamente uno jugado: la línea de zapatillas con puntera de goma y tela de awayo, un material típico del norte argentino usualmente asociado a las mantas que nuestras madres traían de un viaje a Salta, que resignificado se ve fresco y ya está apareciendo en producciones de moda.
Para primavera verano la marca volvió a sorprender y presentó una colección ecléctica con alternativas para todos los gustos, desde plataformas con flecos hasta abotinados pintados a mano, sandalias gladiadoras trenzadas y nuevas líneas de zapatillas cubiertas en friza melange gris y volados floreados.
Su diseñadora, Mariana Marrari, habló con BA Inspiration sobre la colección y la trayectoria de la marca.
BA Inspiration (BAI): ¿Cómo nace Huija?
Mariana Marrari (MM): Nace en 2001 de la mano de Gustavo Manfré y conmigo como diseñadora, en un taller pequeño y con sólo dos empleados. Su dueño dividía el tiempo entre su profesión de contador público y el nuevo emprendimiento. Al año siguiente nos mudamos a una fábrica en desuso que debió cerrar sus puertas debido a la crisis económica. Hoy tenemos veinte empleados, más de 100 clientes, un local propio en Palermo y otro en San Isidro, venta al interior del país y exportaciones a Chile, Uruguay, Estados Unidos y Europa.

Plataforma con flecos, parte de la colección primavera-verano 2009 ($250).
BAI: ¿Cómo describirías el estilo de la marca?, ¿cuál es su diferencial?
MM: El estilo consta de muchos condimentos, como una buena receta de cocina. Entre ellos, el trabajo duro pero muy divertido, la tendencia sumada a las ideas, la búsqueda permanente de lo nuevo sin dejar de lado la mejoría de lo que está. Se trata de pensar, re-pensar, formular y re-formular todo el tiempo. No sé si alguna vez pensamos en términos de diferenciarnos, pero sí entiendo que Huija tiene algo que hoy es muy buscado, y es estilo propio. La identidad que se busca es lo que identifica a la gente con la marca. Hoy las personas ya no quieren tener una prenda que los haga pertenecer, eso es un concepto antiguo. Hoy hay una búsqueda de imagen propia, que ya no está fragmentada por la marca o el jean de moda. La elección pasa por el producto que le cierra a cada uno.
BAI: La temporada pasada usaron telas muy típicas del norte argentino en unas zapatillas, ¿cómo surgió la idea y por qué crees que tuvieron buena repercusión?
MM: Yo soy diseñadora textil originariamente, y los textiles son mi reconocida debilidad, siempre estoy usando textiles nuevos. Creo que el éxito del producto está relacionado con la re-valorización de nuestras costumbres y nuestro país, algo que le debemos a la visita de tantos extranjeros en estos últimos años y al valor que ellos le dieron a muchas cosas que nosotros no veíamos.

Las zapatillas con awayo de Huija ($190).
BAI: ¿Te guías por tendencias de temporada, pensás en looks, mirás lo que pasa en las demás capitales de la moda?
MM: ¡Todo eso! (risas) No dejo nada de lado, no me privo ni me pierdo de ver nada, y después saco mis propias conclusiones. Pero eso lo hago siempre, independientemente del armado de la colección: ¡es difícil que un diseñador no sea observador y curioso!. Inicialmente nada se descarta: viajes, fotos, intereses de momento, artistas plásticos, nuevas técnicas. De todas formas, siempre hay algo que me ronda en la cabeza cuando todavía no termino la colección anterior.
BAI: ¿Qué rondaba en tu cabeza al pensar esta colección primavera-verano?
MM: Para esta colección me pasó algo particular. Tenía demasiadas cosas adentro de mi cabeza, y cuando iba a comenzar a filtrar, me propuse lo contrario: descartar lo menos posible. Esto es algo que estoy usando como una nueva metodología de trabajo. Como pasa en la sociedad, parte de avanzar es respetarnos y entender las diferencias con los demás. Entonces, sin tomar literalmente este pensamiento pero sí su escénica, me propuse que todas las líneas pudieran convivir en la colección. Como resultado, por más que sean diferentes disparadores, las piezas llevan consigo una estética Huija.
“Hoy las personas ya no quieren tener una prenda que los haga pertenecer, eso es un concepto antiguo. Hoy hay una búsqueda de imagen propia, que ya no está fragmentada por la marca o el jean de moda”.
BAI: ¿Cómo ves el escenario del diseño en Buenos Aires en este momento?
MM: Fuerte, en la ciudad hay mucho, mucho talento, y variado. Cada vez que visito ciudades en otros países vuelvo pensando que lo que tenemos es muy bueno, nada que envidiar a otras partes del mundo. Tal vez la diferencia que tenemos es la falta de acceso a otras condiciones, por ejemplo en el área de tecnología o de herramientas básicas para el desarrollo. Pero eso hace que agudicemos nuestra forma de resolver y llegar de todos modos a buenos resultados.
BAI: Por último, ¿cuáles son tus lugares/restós/tiendas favoritos de la ciudad?
MM: Si busco ropa, por lo general me gusta visitar la Galería Quinta Avenida, es un lugar donde siempre encuentro algo que me hace feliz. El placard René (la mamá de un amigo) también me hace feliz. Para comer o tomar algo no tengo un favorito, depende del día. Me gusta mucho la comida regional, las peñas y la comida peruana.
Más modelos de la colección primavera verano 2009 de Huija:

Zapatos abotinados pintados a mano ($290).

Sandalias gladiadoras bajas ($180).

Zapatillas con friza y volados ($210).






